30% de reducción de daños. El valor de OSA Andes en números.
Caso Éxito  ·  Mar 2021 Por Diana Morales, Leader UX en OSA.

Lo que logramos con OSA Andes es una historia que nos gusta contar desde las memorias. Esta vez la vamos a contar desde los números. Es para contarles sobre un caso proyectado de éxito convertido en realidad.

Se nos ha hecho evidente que, si bien cada empresa tiene una cultura propia, las cadenas logísticas siguen ciertos cánones que se repiten a lo largo de todas las operaciones, como los porcentajes estimados de merma y la suscripción a una sentencia difícil de refutar: "En logística, cuando no tienes acceso al número: fregaste". Y en honor a esta premisa, acá nuestra historia, desde las cifras:

2018, el año, trabajábamos de la mano con la compañía de mayor participación en el mercado, instaurando dos aplicaciones en dos unidades de negocio y sabiendo lo difícil que es emprender internamente como externo, nuestro paso a seguir fue mirar hacia afuera. Haberle vendido al mayor de Chile es una ventaja enorme en nuestros países vecinos. Eso lo sabíamos por experiencia.

2 viajes al país de nuestro prospecto nos permitieron monitorear las operaciones y olfatear los problemas de la cadena. La intuición adquirida con años de experiencia en un trasfondo logístico y la observación detenida del ecosistema de nuestros clientes nos permitió presentar cifras con un "ojímetro informado".

90% de reducción de daños decían estimar las metas de nuestra contraparte, pero sin saber realmente cómo llegar hasta allá. El timing fue preciso para poder contraproponer nuestra propia hipótesis más aterrizada prometiendo la validación de un total aproximado de daños:

Nuestra propuesta:
6 meses para implementar ambas aplicaciones
30% de reducción de daños
250.000 USD en ahorros logrados anualmente.

Nos tildaron de "locos".
Pero esto contemplaba digitalizar procesos que necesitaban ser digitalizados de todos modos. Si fallábamos en llegar a los números, igual habría un valor, entonces era difícil decirnos que no.

2019, coordinamos en verano y el rollout comienza en marzo.

Los resultados:
8.000 autos controlados en 3 meses cifrábamos a fines de mayo, con ambas aplicaciones en funcionamiento pleno.
99,64% de usabilidad medida en base a compleción del proceso. Rollout validado.
+50,00% vehículos dañados visibilizamos a lo largo de la cadena.
1.000.000 USD de pérdida en daños anuales proyectamos en base a nuestros cálculos.

Luego en junio incorporamos a la empresa de transportes de nuestro cliente, proveedor estratégico para hacer del control una responsabilidad compartida. Integramos una mesa de trabajo entre ambos clientes para diseñar un plan de control para toda la cadena de abastecimiento.

Llevamos el plan a cabo contra viento y marea, a pesar de la enorme crisis política que afectó a ambos países, con la fortuna de contar con la excelsa capacidad de ejecución de nuestro cliente, con la disciplina del equipo y con la transparente y fluida relación de comunicación que logramos forjar entre todos los actores.
En esta oportunidad en lugar de decirnos locos, el gerente general comentó: “Un espectáculo!!! los felicito, realmente bueno.”

2020. COVID. Al igual que todos, nos mantuvimos siempre atentos a todo lo que pudiéramos hacer. Estrechamos los lazos a través de soluciones de Bioseguridad con las que pudimos reaccionar, pero esa es una OSAdía para otro día.

2021. Con datos más que suficientes, alimentamos nuestra máquina de análisis y adivinen que: cumplimos las promesas y proyecciones iniciales:

Redujimos los daños en 31%
Controlamos 3.000 unidades al mes
+300.000 USD de ahorro en daños el año 2020, a través de gestiones derivadas de la visibilidad.

3 años de proyecto.
1 caso de éxito.
Más clientes felices.

Sin duda un excelente ejemplo de que cuando el timing es correcto, escuchar al instinto que provee la experiencia es una chance para dar en el clavo! ¡Y qué precisión para anticipar los montos!

Ahora estamos analizando cómo impactó esto en la disponibilidad de venta, en la reducción del tiempo de “vehículos fuera del camino de venta”, en el nivel de servicio al cliente, y por ahora más importante: en un nuevo indicador de gestión para la cadena de abastecimiento, que estamos acuñando y que vamos a salir a vender!

Ya tendremos más noticias sobre los nuevos análisis. Por ahora nos despedimos con orgullo y ansiosos de ver los frutos de esta gran labor conjunta.

¡Hasta pronto!
Y gracias por leernos una vez más.

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