Nuestra aventura ordenando la logística para cajas de ayuda en plena crisis Covid-19
Caso estudio  ·  Oct 2020 Por Diana Morales, Leader UX en OSA.

En plena pandemia, tuvimos la oportunidad de participar de la enorme misión de llevar cajas de ayuda a las personas mas vulnerables de Chile, dejando en claro que no basta con las ganas y el compromiso, es necesario también el know how.

OSA ha tenido siempre claro el norte de existir con el propósito de la mejora, y sentíamos que nunca había estado tan presente como en la asistencia a la gente que más lo necesita en plena pandemia.

En el ánimo de destinar nuestros recursos para colaborar, entramos en contacto con el proyecto “SiEmpre por Chile”, de la aceleradora GeCo. En su rama de SiEmpre Alimentos, se aprontaban a repartir 120.000 cajas de alimentos e insumos básicos entre los beneficiarios designados por el Ministerio del Desarrollo Social como los hogares más vulnerables de Chile. Sin duda una labor enorme.

Para ello, SiEmpre Alimentos estaba en vías de lograr el financiamiento y procuramiento de estas cajas a través de una excelente labor de relaciones con grandes empresas y ahora debía aumentar su base de voluntarios para lograr efectivamente repartirlas.

No creían al principio en nuestro discurso del alto nivel de complejidad que requería, y para ellos la consolidación de esta operación en una planilla excel compartida y la gestión directa individual, más el apoyo de una app de última milla bastaba para poder empujar la operación hacia adelante.

No tardaron en notarse los problemas en el orden de los datos, las duplicidades de información, las dificultades para hacer sentido lógico (y logístico) de los identificadores únicos asignados a las entregas.

Pero OSA logró poner orden.

Y a medida que el compromiso externo titubeaba, logramos, en conjunto con el enorme esfuerzo del equipo de SiEmpre, corregir la estructura y hacerla converger en una plataforma nueva capaz de soportar inscripciones autónomas de centros de distribución y voluntarios, y de ordenar cargas apropiadamente para la entrega correcta a apps enrutadoras.

Estimamos una fecha de término para el 90+% esperable de las 120.000 cajas y según nuestras proyecciones se cumplirá luego.

Mirando hacia atrás nos es importante rescatar esas particularidades que tenemos en américa latina que requieren de saber cómo lograr fulfillment utilizando técnicas que no son idóneas, desde detalles como habilitar ‘Indicaciones’ adicionales para las direcciones, porque muchas viviendas no tienen número o siquiera calle o generar códigos únicos de entrega para la trazabilidad.

Pero más importante aún, sentimos que es la reflexión que nos toca hacer sobre la incredulidad latente sobre la enorme complejidad de los procesos logísticos hoy en día, donde es fácil desmerecer la labor de entender cómo llegan las cosas de un punto A al B, pero luego es muy difícil tomar las riendas de la operación en un caos de pérdidas, clientes insatisfechos, equipos desgastados, destinos equivocados, datos incorrectos, casos de borde y tiempos estirados.

Los mismos problemas que aquejan al retail con el explosivo aumento de compras por internet y despacho, se hacen presentes en operaciones de este tipo, y creemos que a Chile le hace mucha falta aprender de mejoras en logística, comenzando por tomarlas en serio.

Tenemos fe en que las cajas entregadas en mejores tiempos fueron de gran ayuda para los beneficiarios, nos vamos felices con una ardua labor realizada en el mejor margen de éxito que pudimos prever, y esperamos que este proyecto haya sido un aprendizaje para todos.

Hablemos

Nos encanta estar cerca y compartir una taza de café con quienes requieren de nuestro expertise, pero para llegar a eso debemos partir por un mensajito, ¿Te parece?